Ven A Vivir La Feria Del Caballo 2025 De Puigcerdà del Hotel del Prado en Puigcerdà. Web Oficial.

 

Ven a vivir la Feria del Caballo 2025 de Puigcerdà

El sol tímido del otoño acaricia los tejados de Puigcerdà mientras un rumor antiguo despierta la villa: el sonido rítmico de los cascos sobre la tierra.

El sol tímido del otoño acaricia los tejados de Puigcerdà mientras un rumor antiguo despierta la villa: el sonido rítmico de los cascos sobre la tierra. Los primeros rayos de luz se reflejan en el lago, donde la niebla aún juega a esconderse entre los árboles del parque Schierbeck. Poco a poco, la ciudad se transforma: calles llenas de vida, plazas que respiran tradición y un ambiente que solo puede describirse con una palabra —emoción. Todo anuncia el inicio de la Feria del Caballo de Puigcerdà, un ritual colectivo que, siglo tras siglo, sigue siendo el corazón palpitante de la Cerdanya.

Una historia que viene de lejos

Los orígenes de esta feria se remontan al año 1182, cuando Alfonso I impulsó una feria ganadera con el objetivo de dinamizar la economía local. Siglos más tarde, su espíritu todavía perdura. En el siglo XX, la “Gran Feria de Ganado” revivió con fuerza y situó a Puigcerdà como epicentro del comercio equino. Desde 1980, el Concurso de Caballos se ha convertido en el símbolo indiscutible de la feria, un certamen en el que se premian la belleza, la fuerza y la armonía de los mejores ejemplares.

Los caballos, protagonistas absolutos

Durante un fin de semana (este 2025 previsto para el 8 y 9 de noviembre), el recinto ferial y las calles de Puigcerdà se convierten en escenarios donde los caballos son los grandes protagonistas. Criadores de todo el país presentan sus yeguas con potro, potrancas y sementales, que desfilan ante un público entregado. El Concurso Morfológico regala momentos de tensión y belleza, y ver la entrada de un semental en la pista es una experiencia que conecta directamente con las raíces más profundas del Pirineo.

La jornada incluye también el concurso a la mejor ganadería de la Cerdanya, una ocasión para reconocer el trabajo constante y a menudo invisible de los ganaderos locales. No es solo competición: es orgullo de comarca y transmisión de conocimiento de generación en generación.

La feria multisectorial: colores, sabores y artesanía

La Feria del Caballo es mucho más que un punto de encuentro para profesionales del sector. Es también una celebración abierta a todos, con más de 300 puestos que llenan la villa de aromas, colores y texturas.

Entre las calles y el parque Schierbeck, los visitantes descubren embutidos y quesos de montaña, vinos y licores artesanos, ropa y complementos, o piezas de cerámica y decoración. Cada parada cuenta una historia, y pasear por ellas es recorrer un mosaico de tradiciones que convierten la feria en una auténtica fiesta de los sentidos.

Un evento para toda la comunidad

La Feria del Caballo es más que un mercado: es una cita que une. Familias enteras paseando entre los puestos, vecinos que se reencuentran tras meses, niños que miran con asombro la majestuosidad de los caballos… Puigcerdà se convierte en un lugar donde conviven pasado y presente, donde los visitantes se sumergen en la cultura local y los habitantes refuerzan el vínculo con sus raíces.

La Cerdanya, el escenario perfecto

Todo ello ocurre en un entorno inigualable: la capital de la Cerdanya, rodeada de cumbres pirenaicas y con una historia que se respira en cada calle. Vivir la Feria del Caballo es también la excusa perfecta para descubrir Puigcerdà y sus alrededores: el lago y los jardines modernistas, las iglesias románicas diseminadas por el valle, las rutas de senderismo y los pequeños pueblos de piedra que guardan la esencia de la comarca.

Vivir la feria con el máximo confort

Para disfrutar plenamente de esta experiencia, nada mejor que alojarse cerca del centro y a la vez rodeado de naturaleza. El Hotel del Prado es la mejor opción: un hotel familiar con una larga trayectoria, zona wellness y una propuesta gastronómica que combina tradición y creatividad con productos de proximidad.

Después de un día intenso entre caballos, puestos y paseos por el pueblo, relajarse en la sauna, tomar una copa de vino en el jardín o disfrutar de una cena inspirada en la cocina pirenaica es el mejor final para una jornada única.

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y déjate cautivar por la magia de la Feria del Caballo de Puigcerdà. Tradición, naturaleza y autenticidad te esperan en el corazón de la Cerdanya.

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